Como fue ser lesbiana en los años 90

Re: Como fue ser lesbiana en los años 90

por DE GIOBBI ALEJO -
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Entrevista de Alejo De Giobbi a Laura Barboza. Miércoles 22 de Mayo de 2024.
Entrevistador: Nombre, ocupación y ¿donde vivís actualmente?
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Entrevistada: Laura Barboza, soy docente, actriz y vivo en Pinamar, Canelones
Entrevistador: ¿Qué te gusta hacer en el tiempo libre?
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Entrevistada: Bueno, me gusta mucho leer, soy medio fanática de la lectura. Em, escuchar música cada vez más diversa y bueno, el dibujo por ejemplo es una cosa que me gusta mucho y sacar a mi perro a la playa, ja ja, por mas invierno que haya.
Entrevistador: Bien de bien, bueno, la siguiente es: ¿Cómo era tu vida en los 90’ en cuanto a actividades, rutinas y pasatiempos? Si te acordás, obviamente
Entrevistada: Si, este, bueno ‘pasa que los 90 fueron como los... todos los años liceales ¿no? Digamos la parte donde uno empieza a salir, había muchos boliches, muchos y muy diversos, que me parece o capaz que soy yo la que percibo, que ahora como que no hay tanto. En ese momento había mucho; tenías para elegir de Rock and Roll, a los que eran los “chetos” en ese momento que eran los que escuchaban más Marcha y todas esas cosas más electrónicas, electrónicas pero no como las de ahora digamos. Se salía casi todo los fines de semana y básicamente las conexiones eran todas como que, ya se daba por sentado que se salía porque obviamente no había celulares, entonces la coordinación era toda “face to face” dígamos, algún teléfono fijo, o si no ibas para ahí y ya sabías que te encontrabas. Era como algo más natural.
Entrevistador: Bueno, los fines de semana, creo que en parte respondiste ahí pero...¿Los fines de semana salías a algún lado, tenías algún plan?
Entrevistada: Sí, los fines de semana siempre salía con amigos y además como también empecé teatro bastante joven empecé a salir muy chica y con gente más grande también, de un ambiente de gente más grande o sea que como que iba a boliches y a lugares que por ahí ahora se iría a otra edad yo tenía 14, 15 y capaz que ahora a los 18.
Entrevistador: Claro, claro, ahí va, bien. ¿Tenías algo más para decir? Perdoná que te corté.
Entrevistada: No, y eran básicamente salidas, ir a tomar cosas con los amigos, a algún boliche a bailar, depende.
Entrevistador: ¿Qué espacios existían para la comunidad lesbiana en ese momento?

Entrevistada: Había un boliche que yo a ese no llegué a ir que se llamaba “Arcoiris” pero yo al que empecé a ir es a uno que se llamaba “Espejismos” que fue en el 90 y algo, 95 o 96 por ahí y que era como el más conocido en ese momento, y después había otro que se llamaba “Caín” pero ese fue un poco posterior me parece. Espejismos fue como “El boliche” digamos.
Entrevistador: Claro, el más conocido. Entrevistada: Exacto, el que iba a la mayoría.
Entrevistador: Bien, genial. ¿Cuáles eran tus vínculos amistosos? Grupo de amigos, amigas.
Entrevistada: Mi grupo de amigos era básicamente muchos compañeros de clase que venían ya de la escuela, que compartíamos barrio también y después también como que por otro lado todo lo que eran mis amigos de mi grupo de teatro digamos, de el grupo de cuando yo empecé en “La Candela Vieja” ahí en 21 y Coronel Mora por ahí que existía en esa época, y con ellos empecé a salir bastante más también.
Entrevistador: Bien, bien, bien. Ya yendo un poco más al tema de la homosexualidad ¿Tenías algún prejuicio instalado sobre la homosexualidad y tu entorno también? ¿O sentías que quizás no tanto?
Entrevistada: Sí había, era algo de lo que no se hablaba, digamos. No era un tema que se charlara y cuando se charlaba siempre había algún comentario yo qué sé, como de la hermana de mi hermano por ejemplo de decir, hablando de una profesora que tenían que era lesbiana, que decían “que asco”, el “que asco” por ejemplo era (...)
Entrevistador: Despectivo, despectivo total.
Entrevistada: Claro, que todavía además no sabía muy bien, (...) no era que yo venía ya como definida, pero cosas me pasaban entonces como que me chocaba bastante eso. Y sobre todo en la mujer se visualizaba menos, en el varón era más: “mira el mariconcito”, “el puto”, no se qué. A la mujer no, no tanto porque dos mujeres juntas son amigas, dos hombres si se agarraban de la mano era raro, en esa época.
Entrevistador: Claro, claro, claro, sí, sí, bien. Quería saber si militabas en el feminismo y/o por los derechos de las minorías sexuales.
Entrevistada: En realidad empecé, yo ya empecé en la militancia por las minorías sexuales empecé un poco más tarde, porque eso fue como en 2003, 2004 que creamos “Ovejas Negras”. Antes había un movimiento que se llamaba, ay, cómo era que se llamaba, ahora me olvidé el nombre, que estaba Fernando Frontán, Diana Mines que eran los fines de los 90 por ahí cuando se empezó a mover como un poco la colectividad en cuanto a militancia

¿no? que estaban las clásicas marchas de los 27 de Junio en la plaza Cagancha y eran poquitos, era poca gente.
Entrevistador: Claro, ahí va, bien, ¿Esas fueron las primeras experiencias? Entrevistada: Claro, ir a esos lugares, después sí, ya me metí más de lleno.
Entrevistador Ahí va, bien ¿Tenías alguna conexión con alguna organización militante? O alguna organización?
Entrevistada: No, no había, ahora es como más fácil vincularse con (...) porque hay más grupos o dentro de los grupos por ejemplo, en un sindicato tenés una comisión que se dedica a, en la Facultad de Psicología tenés un departamento exclusivo por ejemplo, pero en esa época no era así ni siquiera de género, ni siquiera de feminismo. Empezaban a los feministas ahí como un poco pero tampoco, o sea, era muy difícil acceder a esos lugares.
Entrevistador: ¿No tenías ninguna conexión y no conocías a nadie? o sea, a una amiga tampoco porque como mismo no se daban esas organizaciones era más difícil.
Entrevistada: Sí tuve una profesora que yo sabía que era lesbiana pero no tenía ninguna amiga que lo (...) o nadie lo manifestaba por lo menos. Era como que no se hablaba, se hablaba después de que te pasaba o algo así, pero (?)
Entrevistador: ¿Era como medio tabú?
Entrevistada: Sí, en esa época todavía era tabú inclusive a principios de los 2000 también era tabú recién después de 2005, 6, 7 por ahí como que empezó un poco la cuestión, pero en los 90 mismo más post dictadura que era mucha gente también muy (-) hasta en la propia izquierda los comunistas eran recontra homofóbicos y machistas. Ni siquiera ahí podías decir, bueno (...)
Entrevistador: Claro no tenías lugar para donde volcarte básicamente.
Entrevistada: Claro, para ningún lado o sea, desde el punto de vista político por ejemplo, para ningún lado. Tuvimos que abrirles la cabeza nosotros, digamos.
Entrevistador: Claro, claro. Bueno, hablando un poco más de las vivencias personales, quería saber ¿Cuándo comenzaste a tener vínculos afectivos o sexo afectivo con mujeres? Si se puede saber y si te acordás.
Entrevistada: Sí, fue en el noventa y ocho, eh, en realidad era una amistad, una amistad muy fuerte que en ambas se transformó en una pareja. Era como un noviazgo al cual la otra persona obviamente no quería que se sepa, quería ocultarlo y realmente con mucho miedo y con mucha negación también.

Entrevistador: Te iba a preguntar justamente de eso en unas preguntas posteriores (risas), justamente, Igual desarrollalo ahora nomás que está bien.
Entrevistada: Claro, o sea, se dió porque empezamos a estar muy juntas en muchas cosas y bueno, en un momento nos dimos cuenta que algo nos pasaba y un día estábamos medias borrachas, volviendo de una fiesta y pasó, y bueno; después como que las dos quisimos seguir la historia, más allá de que la otra persona no lo quería contar ni ahí, ni a nuestros amigos, por venir también de una familia como muy aristocrática (...)
Entrevistador: Conservadora, digamos.
Entrevistada: (...) de apellidos, del campo, digamos que se casan como entre ellos porque tienen esos apellidos, y vinculados a la política incluso, entonces imaginate, peor todavía. Claro hasta ella misma negaba su lesbianismo ¿no? Esto era como algo que le pasó, pero al mismo tiempo seguía queriendo el vínculo entonces era como una contradicción que se le generaba. A mí personalmente me fue más fácil, creo que el teatro tuvo mucho que ver, el ambiente teatral tuvo bastante que ver.
Entrevistador: Bien, bien, perfecto. ¿Recordás alguna anécdota o un momento de cuando te diste cuenta que te gustaban las mujeres? ¿Aparte de la que me contaste recién?
Entrevistada: Sí, yo creo que tenía no sé, 14 años más o menos, era adolescente chica y esta profesora que yo sabía, era como que había algo que yo no me daba cuenta en ese momento pero como que a mí me gustaba mucho, era como esa cuestión de que esperas el momento de esa clase para ver a esa persona. Pero tampoco creo que en ese momento ni siquiera me lo dije, onda, me gusta esa mujer.
Entrevistador: No iba por ahí, iba por otro lado capaz era como más espero el momento que llegue porque quiero verla pero no iba por el lado de gustar o enamoramiento.
Entrevistada: Claro, ahí va, consciente, no era consciente de eso.
Entrevistador: Bien, bien ¿Cuándo te empezaste a autoidentificar como lesbiana?
Entrevistada: En realidad, desde el primer amor que fue esta persona, me di cuenta que en realidad sí había salido con novios que había tenido, pero nunca me había pasado de enamorarme y por primera vez me pasó de enamorarme, entonces es lo que yo siempre digo; uno puede ser hasta bisexual porque yo digo “los hombres son lindos” y desde el punto de vista sexual es un tema que no (...) pero nunca me enamoré de un hombre, por ejemplo.
Entrevistador: Claro, ahí va.
Entrevistada: Y creo que a partir de ahí, me di cuenta que después intenté después que terminamos muy mal la relación con esta persona, que ahora está todo bien ya pasó muchos años pero en ese momento la negación y todo eso llevó a que fuera muy tóxico

todo, tóxico porque había que esconderlo a rajatabla y a mí me empezó a cansar también. Y después intenté salir con hombres, mujeres, o sea nunca me llegué a enamorar, hasta que después conocí a otra persona de la que me volví a enamorar a los años y ahí ya como que bueno, lo viví bien y además ya había empezado, había empezado como a militar un poco (...)
///sé cortó la entrevista por conexión///
Entrevistador: ¿En qué estábamos? ¿Cuándo te autoidentificaste?
Entrevistada: Claro sí, me autodidentifiqué más como lesbiana por el hecho de que lo afectivo siempre fue más por allí, el amor, todo el enamoramiento.
Entrevistador: Bien, bien, perfecto. ¿Se lo contaste enseguida a tu familia y amigos? ¿Te tomaste un tiempo para hacerlo? ¿O dejaste que se dieran cuenta por sí solos?
Entrevistada: A mis amigos se los conté en cuanto pude, no podía contarlo a determinados amigos porque teníamos todos los amigos en común entonces eso a mí me llevó a que le cuente a dos personas que no conocieran a la otra persona, por ejemplo. Después, bueno, con mi madre hablé al tiempo, igual en el mismo año, fue en el mismo año que hablé con ella porque bueno, fue un desenlace también a esa edad, yo tenía creo que 19 o 20 y claro a esa edad también como que sufrís pila por amor, ahí notas la diferencia (risas) de tiempo que pasa y que ya no te rasgas la vestidura por nadie, pero en ese tiempo sí, era como algo que me afectó psicológicamente, terapia, que esto que lo otro, un montón de cosas que bueno, por la pérdida y bueno, ahí fueron enterándose y después básicamente como mi madre, si bien tiene una cabeza muy abierta pero se ve que con la hija no tanto, se enteraron cuando me vieron en televisión porque había que salir a hacer notas y había una mujer, un hombre y una trans y la mujer que se animaba era yo y ahí se enteró el resto de la gente.
Entrevistador: Mirá vos. La reacción más o menos ya me la dijiste ¿qué reacción tuvieron ante ellos?
Entrevistada: A mí me sorprendió mucho mi madre en el sentido de que las amigas mismas decían que no podían entender como mamá no lo decía cuando ellas como maestras habían tenido amigas lesbianas y bueno, y todo bien, y ahí fue como esa cuestión (-) además también el tema de única hija, entonces el tema de los nietos y toda esa cuestión que todavía no se hablaba de la maternidad de las parejas igualitarias, ni se nombraba. Ahora en realidad hay un montón de mujeres madres de a dos, es más, acá en la escuela hay, y padres de a dos, es como más natural digamos.
Entrevistador: Sí está mucho más normalizado, claramente. Entrevistada: No por eso no vas a ser mamá. Eso cambió.

Entrevistador: Si tuvieras que nombrarme algunos desafíos que tuviste que enfrentar como lesbiana en los 90 ¿Cuáles serían? Los principales que se te vengan a la cabeza.
Bueno parte de la familia paterna por ejemplo, sobre todo las hermanas de mi hermano que venían como de un (...) ya de hecho la mamá (-) ya entrábamos en un terreno (...) y eran bastante discriminadoras en ese sentido. Hoy no porque hoy es políticamente incorrecto también, pero en ese momento era como la rara de la familia ¿no? más ellos que con esa cabeza que bueno, trabajo, me caso, tengo hijos, o sea como muy estructurada.
Entrevistador: Me estabas hablando de tu familia ¿no? porque se cortó un segundito.
Entrevistada: Sí, mi familia por el lado padre. Mi padre todo bien porque mi viejo es más ateo; todo lo que no estuviera comprobado científicamente no existía y cuando se lo dije fue como “está bien” como si le hubiese dicho, no sé, me comí una milanesa, no hizo ningún escándalo ni nada por el estilo. A mamá le costó más, sí, pero creo que era por eso del tema de la maternidad que en realidad, yo decidí no ser madre podía haber sido heterosexual y haber elegido no ser madre. De hecho lo elijo, lo elijo no ser madre.
Entrevistador: Está bien, es completamente respetable.
Entrevistada: Es un tema existencial más que nada.
Entrevistador: No va tanto por el sexo, la sexualidad.
Entrevistada: A este mundo de mierda no sé, ¿Traer uno nuevo? capaz que adopto (risas). Son esas cosas que te vienen, pero bueno.
Entrevistador: Bueno, ¿Recordás alguna situación de rechazo o estigmatización que hayas sufrido? ¿Y alguna que le haya pasado a algún amigo o conocida?
Entrevistada: Sí, eso, por ejemplo en boliches si vos estabas con tu pareja y el boliche (-) habían boliches donde eran como diversos, pero no era que eran todos gays o no era solo para gays, o eran como “gays friendly”, siempre aparecían tipos ahí como queriendo intervenir en la parejita de mujeres. Eso es una cosa que pasaba. Era como que la mirada y el dicho era, o eras “tortita” o no sé qué, eso se daba mucho hasta que bueno de alguna manera se legisló. Ahora es un delito, pero en ese momento sí, te decían de todo.
Entrevistador: Sí pasaba así, pase libre.
Entrevistada: Si te veían saliendo de boliche también, pero después no, en general no tuve ningún problema así más que desde el lado a veces político que te tocaba, alguno que era (-) cuando nos queríamos entrevistar con los senadores y diputados por el tema de la ley concubinaria, bueno, todas esas cuestiones, ahí bueno, te dabas cuenta de que había gente que era muy cerrada, que era considerado antinatural te decían. Una cuestión (-) pero bueno después se tuvieron que callar la boca, no lo podían decir más.
Entrevistador: Claro sí sí; por ese lado más que nada, ahí va.

Entrevistada: Y amigos, me ha pasado también o amigas, de que le digan “torta” o “puto” por ejemplo sí, eso lo he vivido.
Entrevistador: ¿Eso antes más que nada? porque ahora viste que casi que no pasa. Entrevistada: Ahora si pasa (//)
Entrevistador: Es más difícil.
Entrevistada: (...) es gente por ahí que tiene la cabeza demasiado (...) Entrevistador: Muy rígida.
Entrevistada: (...) Claro, o es muy evangélico “Opus Dei” o algo de eso o es una persona que “ah no este que es puto” que lo dice como más de ignorancia.
Entrevistador: Es un tema más tradicional más que nada, porque viste que la gente mayor también son los que más hacen ese tipo de cosas y ese tipo de comentarios.
Entrevistada: Sí, es una moda te dicen (risas). Entrevistador: Es una moda sí, está de moda (risas).
Entrevistada: Y yo que sé, pero claro, Mi hermano por ejemplo que tiene 30 y pico, sus dos mejores amigos eran gays entonces él empezó a ir a la marcha a los 15, 16 años siempre me acompañó por más que sea heterosexual. Ya ahí se notó la generación que cambió (...)
Entrevistador: Obvio, sí, sí, sí.
Entrevistada: Como decimos, digamos que hoy está todo más facilitado.
Entrevistador: si, si, si, claramente. Los caminos son como más (-) tienen menos obstáculos.
Entrevistada: Exactamente, si totalmente, lo ves hasta en las madres de la escuela
Entrevistador: Es un proceso, tuvieron que pasar, por ejemplo tu generación tuvo que pasar por lo que pasó para que se llegue a estar donde se está hoy.
Entrevistada: Y yo creo que sí, claro. Y se tuvo que salir, medios y se tuvo que hacer un trabajo medio de hormiga pero se logró todo prácticamente porque hasta el matrimonio pensamos que no salía y bueno se logró también. Y bueno la ley trans ya fue como ¡wow! (risas)
Entrevistador: Claro, claro y está bien. Entrevistada: Era algo increíble, inaudito.

Entrevistador: Bueno ahora la siguiente es, que ahora volvemos un poco a la pregunta que te dije que te iba a preguntar de nuevo. Si tuviste algún vínculo amoroso significativo y como se conocieron. No sé si capaz que no querés contar ese y contar otro igual ahí
Entrevistada: No, significativo (...) en realidad ese fue como uno de los más significativos porque fue el primero, el gran amor pero a la vez también fue muy muy tóxico por la forma en la cual estaba colocada la otra persona ¿no? en el contexto de qué familia. Imaginate que a ella una de las hermanas cuando se enteró muchos años después no hace tanto te diría yo que era lesbiana, porque al final ella lo tuvo que aceptar después de más de 15 años o 20 pero lo aceptó (risas) y no le dejó que vea a la sobrina, no la veía más porque era justamente del “Opus Dei” la familia, que estaba casada con un “Opus Dei” y eso estaba mal. Para que vea la magnitud de la familia.
En qué punto de nivel de (...) y lo que duele (...)
Entrevistador: Te iba a preguntar, que está relacionado a esto, ¿Cómo lo manejaban en público?
Entrevistada: Bueno con Adriana prácticamente no lo pudimos manejar en público, eh, en algún boliche capaz. Después tuve sí una relación que para mí fue muy importante, no terminó bien pero se generó un amor muy lindo, y además con una niña de por medio, que era su hija, y con ella sí lo vivimos más, más de ir a boliches, estar de la mano, (...) si bien no se mostraba tanto, pero si estábamos por ahí o yo iba a la casa de ella, ella venía, era algo más natural, más lindo de vivir, digamos. Pero también te encontrabas con cosas a veces, como en el botánico tomando mate, que estuviera un “pajero” ahí al lado, que vos decís (...) y tenés que pararte e irte, porque (...) te tenés que ir vos. Pero bueno, por lo menos sí ahí sentí que lo viví más libre.
Entrevistador: Bien de bien. Ahora para la próxima te voy a dar un poco de contexto: en otros estudios exploratorios referidos a esta temática, hemos encontrado que hacia las lesbianas predomina la violencia despreciativa o psicológica, no directa, mientras que hacia los gays predomina la directa.
es decir, a ellos los golpean, a ellas las miran mal, las destratan, cuchichean por detrás y les hacen el vacío. Por consiguiente, mientras ellos enfrentan la violencia directa, ellas se defienden a través de la autocensura. Y la pregunta es, ¿pensás que la autocensura hizo que se evitaran o camuflaran ciertos comportamientos? Y quería saber cuáles.
Entrevistada: La censura, sin duda.
Entrevistador: La autocensura desde el lado de, o sea, me reprimo a hacer ciertas cosas por miedo a la sanción social, a la mirada con desprecio, ese tipo de cosas.
Entrevistada: Sí, yo creo que en eso el hombre gay es mucho más valiente. Y yo creo que a la mujer le cuesta más e históricamente se ha tenido que esconder mucho más. Y eso, claro, sí, obviamente ha generado matrimonios infelices, porque la mujer tiene el peso de

casarse, tener hijos, como el mandato social, entonces por ese mandato social hay muchas mujeres que se casan, bueno, de hecho yo estuve con una persona que se casó, tuvo hijos, por mandato social y en realidad no estaba enamorada de su marido. Entonces de alguna manera sí traen consecuencias ¿no?, pero por ese lado, porque el hombre creo que cuando lo manifiesta es más de ir al frente.
Entrevistador: Sí, es como dice el párrafo ese, es como que la mujer se autocensura mucho más que el hombre.
Entrevistada: Sí, totalmente. O trata de esconderlo por algo. Entrevistador: Sí, te pasó en la primera relación que tuviste.
Entrevistada: Ahí sí, era esconderla por la otra persona, porque si no se sabía que la otra persona le iba a caer mal. O se iba a generar un conflicto, por ende, se escondía.
Entrevistador: ¿Cómo percibías la representación de las lesbianas en la música, el cine, la televisión u otras formas de expresión artística de ese periodo, o sea, del 90? ¿Y qué tan frecuente se veía? si es que se veía.
Entrevistada: Era más bien que se sabía, pero no se manifestaba en la música, por ejemplo. Uno sabía que Sandra Mijanovich y Celeste Carballo y sabía que Queen, sabía un montón de cosas, pero no se hablaba de que Freddy Mercury era gay, ni que Sandra Mijanovich no salía diciendo tampoco que era lesbiana. O sea, dentro de las que sabíamos, sabíamos, pero no se tenían como referentes y tampoco mostraban su condición. No sé si porque no les interesaba, o por miedo también. Yo creo que en muchos casos por miedo, porque hoy en día, es más, yo creo que ahora hasta hay algunas que se quieren hacer las que son, tipo Lali Espósito, yo digo, está todo bien (risas), es más para que a las gurisas les guste o no sé qué, pero me parece que es como para el otro lado. Por esa cosa de la moda, viste.
Entrevistador: Bueno, esta pregunta viene un poco de la mano, y es en cuanto al ambiente cultural en aquellos años, si recordás alguna película, una canción o un libro que te haya impactado por la aparición de, no sé, un personaje homosexual, por ejemplo.
Entrevistada: Bueno, sí, me acuerdo que la canción Porto Poyenza era como (-) o “Soy Lo Que Soy”, eran como hitos.
Entrevistador: ¿Hablaban estrictamente de eso?
Entrevistada: Sí, tenía un contenido como de orgullo hacia lo vivido. Y bueno, después hubo una película, que ahora no me acuerdo el nombre, de Almodóvar, que no me acuerdo el nombre, porque las vi todas, que también me llamó la atención, como estaba muy naturalizado el tema. Ahí vi como una gran diferencia entre lo que era Europa y lo que era acá. Claro. Como que ahí, en un momento empezábamos a ver esas diferencias. Bueno, todo lo que es Holanda, Amsterdam, yo que sé, lugares donde era todo más libre.

Entrevistador: Sí sí, estaba mucho más avanzado en ese sentido. Entrevistada: Claro.
Entrevistador: Bueno, para finalizar, me quedan las últimas tres, que son como más concluyentes.
¿Qué cambios notás en la sociedad uruguaya en cuanto a la aceptación del lesbianismo comparado a los 90? La actualidad, comparado a los 90.
Entrevistada: Yo creo que la sociedad tuvo que aprender a valorar la diversidad. Si no se hubiese hecho todo un trabajo de activismo (...)
///sé cortó la entrevista por conexión///
La sociedad aprendió en realidad también un poco a fuerza del leyes, ¿no? Este... Yo me acuerdo que una vez un diputado nos dijo que la ley iba a salir, ¿no? Era la ley de discriminación, contra la discriminación. Que se incluía el hecho de, este, por diversidad sexual también, ¿no? Por ejemplo, si alguien te dice “puto”, “torta” en la calle, vos lo podés denunciar también como si te dijera, “negro”, “judío de mierda”, este...
Entrevistador: Discriminación.
Entrevistada: Exactamente. Entonces, a partir de allí, como que decía, bueno, la ley va a salir. Y seguramente la del matrimonio igualitario también. Pero el trabajo más complicado es cambiar las cabecitas, ¿no? El trabajo más complicado es social.
Entrevistador: Lo estructural.
Entrevistada: Y él contaba que él mismo, dice, porque yo cuando fui a no sé dónde, iba a un congreso y como había, no me acuerdo, en Europa, dice que fue, y habían dos mujeres de la mano y él se quedó mirando eso, ¿no? Dice, ¿por qué yo? Y se cuestionaba a sí mismo. ¿Por qué me llamó tanto la atención eso? Si yo no fui a eso, ¿no? Como diciendo, nos cuesta porque no estamos acostumbrados.
Entrevistador: No estamos preparados (risas).
Entrevistada: Claro. Pero a medida que, bueno, que empezaron a salir más leyes y, bueno, el matrimonio igualitario al final se terminó también convirtiendo en algo bueno hasta para los hombres porque ahora el hombre se puede (-) antes era por sólo la voluntad de la mujer, ahora como tiene que ser igualitario (...) estés casado con una mujer o con un hombre, si vos tenés ganas de divorciarte...(risas) (?) te podes divorciar. O sea que en realidad trajo cosas buenas en ese sentido también, ¿no? (risas) antes si la mujer no te daba el divorcio era todo un tema. Ahora hasta eso está bueno que sea igualitario porque (...) o el apellido. Lo de los apellidos también es otra. Otra cosa. Ahora si te quiero poner el apellido mío antes que el del padre, o sea que es como que no hay ningún problema. De hecho tengo una amiga que lo hizo porque dice que el de ella tenía más glamour porque Rodríguez, que Rodríguez que era el de padre. Esas cosas que ta’. Pero de alguna manera se democratizó

en cuanto a género también, ¿no? Y la gente empezó a no ser la gente que es muy religiosa, que no lo puede concebir y además en sus declaraciones habla de, bueno, no lo recomiendo, como si fuera una recomendación. No, te recomiendo que...
Entrevistador: Hablan con propiedad. Sí, sí, sí, sí. Tal cual. Bueno, la penúltima dice (...) Si te sentiste realmente afectada por el silenciamiento e invencibilidad de los años 90, ¿identificás alguna forma de sanación o empoderamiento a lo largo de los años? Eso depende de tu postura.
Entrevistada: Claro, el empoderamiento sí lo sentí, lo sentí. Y bueno, cuando me empecé a encontrar con pares, ¿no? Y cuando empezamos a luchar por lo nuestro y hacerla entender a la gente. O sea que, ¿no? Como esa manifestación de “estamos acá”, “somos”, así que bueno. Si no te gusta, jodete.
Entrevistador: Mirá pa’ otro lado (risas).
Entrevistada: Mirá pa’ otro lado (risas) pero creo que sí, que hay un empoderamiento cada vez más, lo veo.
Entrevistador: Perfecto. Y la última es: ¿Me podrías contar alguna experiencia feliz que hayas tenido en los años 90 que hoy no podría repetirse por el contexto?
Entrevistada: Sí, las experiencias felices para mí en esa época tienen que ver un poco con la no existencia de la tecnología, ¿no? De esas maneras de encontrarse que si te perdés, que a veces te pasaba, la magia te encontraba, por ejemplo, en el boliche. Estabas peleado, no sé qué, y ahí no era mensajito, no existía. Ibas, y capaz que no iba, pero vos ibas. Entonces esas cosas, esos encuentros, o el que la otra persona te dé la llave y te diga yo no puedo volver sin esa llave, para que vayas.
Entrevistador: Claro (risas).
Entrevistada: Ese tipo de cosas como que, bueno, mucha cosa escrita, muchas cartas escritas. Claro. Eso sí, millones, todo escrito.
Entrevistador: ¿Te acordás de alguna en específico que hayas tenido con algún vínculo amoroso?
Entrevistada: Sí, con esta primera persona, en ese momento que estaba pasando algo que no entendíamos mucho, pasamos un verano juntas, y me acuerdo que teníamos que llevarla al campo, porque se iba, se iba a quedar en el campo, tenía campo, o sea que imagínate (risas). Con la familia, y ella me llevó de la mano a ver los caballos, y me pareció como algo re tierno. Y la prima atrás, “y estas dos agarradas de la mano viendo los caballos”, ¿no? Y como que ni nosotros nos dábamos cuenta, porque no había pasado nada todavía. Y una mirada de yo en el auto con unos amigos, alejándome, y como esa sensación de no poder dejar de mirarnos, o de encontrarnos, y que al llegar a Montevideo, lo primero que hizo fue ir a casa.

Entrevistador: Claro. Mirá vos. Sí, sí, ahí va, bien de bien. Bueno, eso fue todo. Nada, te quería agradecer, y nada, te mantengo al tanto, lo que quieras saber obviamente.